MALVINAS: cuando Argentina enfrentó a la OTAN

Hoy, 2 de abril, conmemoramos más de cuatro décadas desde el inicio de la Guerra de Malvinas, un conflicto que sigue siendo una cicatriz en el alma nacional argentina. Pero más allá del tiempo transcurrido, el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas sigue latiendo en el corazón del cada argentino. Esto desafía y ha desafiado las posturas diversas de los gobiernos transcurridos, y mucho más a la actual gestión que, al considerarse anarquista en su esencia, pone en peligro el patrimonio común de nuestro pueblo, es decir, la patria.

Durante la Guerra de Malvinas, Argentina se encontró en una situación desafiante al enfrentarse no solo al Reino Unido, sino también a la poderosa coalición de la OTAN. Este enfrentamiento marcó un momento crucial en la historia, donde la nación se vio obligada a enfrentar la adversidad con valentía y determinación. A pesar de las desventajas en términos de recursos y apoyo internacional, Argentina demostró una resistencia tenaz en su lucha por la soberanía sobre las Islas Malvinas. Este capítulo histórico ilustra la firmeza del pueblo argentino ante la presión externa y su inquebrantable compromiso con la defensa de sus derechos territoriales.

Más allá de la coyuntura actual, en diversos períodos la narrativa histórica ha intentado desdibujar la verdadera dimensión del conflicto y el sacrificio de los argentinos que defendieron su patria en las Malvinas. Desde el principio, se ha intentado minimizar la valentía y la determinación de nuestros soldados, negándoles el reconocimiento que merecen como héroes nacionales, a esto se lo llamó: desmalvinización. Este proceso inculcaba que la guerra fue una derrota humillante para Argentina. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja, pero lo cierto es que, pese a la desigualdad, los altos mandos británicos han reconocido la cercanía de Argentina a cambiar el curso de la historia, frases como… “estábamos al borde del desastre”, “si nos soplaban nos caíamos”, fueron dichas, escritas y admitidas por comandantes británicos en retrospectiva.

La guerra inició en el marco de un gobierno dictatorial, y pese a que este contexto no fue deseado ni mucho menos el correcto, el reclamo soberano siempre fue históricamente justo. Es esencial desafiar las interpretaciones sesgadas y reivindicar el legado de nuestros combatientes. La valentía y el sacrificio de aquellos que lucharon por nuestras Islas Malvinas deben ser honrados y recordados con el respeto que merecen.

En este aniversario, renovemos nuestro compromiso con la verdad histórica y la justicia. Parafraseando a un estudioso de la guerra: “si quieres saber cómo te fue en un conflicto bélico, pregúntale a tu enemigo”; esto dicta que Argentina estuvo cerca de la victoria ya que los propios altos mandos británicos, reflejado en entrevistas y en libros, así lo plasmaron diciendo lo cerca que sintieron la derrota, y esa verdad no puede ser eclipsada por interpretaciones distorsionadas que tienden a denostar que lo nacional es tendenciosamente menospreciado y ninguneado.

Las Islas Malvinas son y siempre serán argentinas. Como dijo un veterano de guerra: “Nuestro reclamo es indestructible, como el amor por nuestra patria”.

Que este día nos recuerde la importancia de mantener viva la memoria de los caídos y el compromiso con la causa Malvinas. Las causas nacionales, tan de entraña como lo es Malvinas, no se entregan ni se olvidan.

¡Viva la patria, viva Argentina!